A Aida y a mí nos encantan las sardinas, hasta en conserva en un buen bocata. De hecho existen unas excelentes , creo que de Albo, que se llaman sardinas picantonas y que fueron las motivadoras de esta receta que improvisamos, ya que Aida me retó el otro día a hacerlas en casa lo más parecidas posible pero con ingredientes naturales, ahora que las sardinas están en plena temporada.
El resultado fue delicioso. Nos encantaron.
Ingredientes: (Dos personas):
- Seis sardinas grandes que deberás limpiar , abrir y salar.
- Salsa de tomate casera.
- Dos zanahorias.
- Dos o tres guindillas pequeñas (cayena).
- Medio vaso de vino blanco de Rueda, Verdejo.
Preparación:
Cortamos las zanahorias , despues de pelarlas, en finas lonchas para poner a cocer unos 20 minutos. Escurrimos y reservamos.
Hacemos una salsa de tomate casera, apenas sin especias pero con un poco de sal y algo menos de azúcar para quitarle la acidez al tomate. Cuando se está acabando de hacer picamos finamente las guindillas (en la medida que te apetezcan, a nosotros nos gusta el picante) y dejamos hacer.
Finalmente añadimos las zanahorias y el vino de Rueda a la salsa de tomate para unir sabores durante cinco minutos.
Enterramos literalmente las sardinas en la salsa resultante , dejandolas cocer a fuego moderado durante no más de diez minutos.
Es conveniente, y más que recomendable, tener a mano una barra de pan recién hecha para “echar unos barcos” según disfrutas del plato.











